DIOS TE AMA Y ESTÁ EN TODO LO QUE VES....TOCAS.....Y SIENTES.

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sábado, 30 de enero de 2010

Enseñanzas

http://www.youtube.com/watch?v=HYaSUrvDn_0




Bueno es para el hombre llevar
el yugo en su juventud.

Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él.

Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.

Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra. Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”–declara el SEÑOR–”planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo,

Lam. 3:27 Pr. 22:6 Heb. 12:9,10 Sal. 119:67,71 Jer. 29:11 I P. 5,6

viernes, 15 de enero de 2010

LA MEDIDA DE FE.


La medida de fe.



Aceptad al que es débil en la fe.



Se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,



Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

Grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento.

Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe.

¡Auméntanos la fe!

Pero vosotros, amados, edificándoos en vuestra santísima fe.

….y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud.



Ahora bien, el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.



Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos



Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.



Ro. 12:3; 14:1; 4:20 Mt. 14:31; 15:28; 9:28,29 Lc. 17:5 Jud.20 Col. 2:7 II Co. 1:21 I P. 5:10 Ro. 15:1; 14:13

sábado, 9 de enero de 2010

LA FE MUEVE MONTAÑAS


Aceptar los designios de Dios aunque no los entendamos, aunque no nos gusten. Si tuviéramos la capacidad de ver el fin desde el principio tal como Él lo ve, entonces podríamos saber por qué a veces conduce nuestra vida por sendas extrañas y contrarias a nuestra razón y a nuestros deseos. Tener fe es dar cuando no tenemos, cuando nosotros mismos necesitamos.

La fe siempre saca algo valioso de lo aparentemente inexistente; puede hacer que brille el tesoro de la generosidad en medio de la pobreza y el desamparo, llenando de gratitud al que recibe y al que da.
Tener fe es creer cuando resulta más fácil recurrir a la duda. Si la llama de la confianza en algo mejor se extingue en nosotros, entonces ya no queda más remedio que entregarse al desánimo. La creencia en nuestras bondades, posibilidades y talentos, tanto como en los de nuestros semejantes, es la energía que mueve la vida hacía grandes derroteros.

Tener fe es guiar nuestra vida no con la vista, sino con el corazón. La razón necesita muchas evidencias para arriesgarse, el corazón necesita sólo un rayo de esperanza. Las cosas más bellas y grandes que la vida nos regala no sé pueden ver, ni siquiera palpar, sólo sé pueden acariciar con el espíritu.

Tener fe es levantarse cuando se ha caído. Los reveses y fracasos en cualquier área de la vida nos entristecen, pero es más triste quedarse lamentándose en el frío suelo de la autocompasión, atrapado por la frustración y la amargura. Tener fe es arriesgar todo a cambio de un sueño, de un amor, de un ideal. Nada de lo que merece la pena en esta vida puede lograrse sin esa dosis de sacrificio que implica desprenderse de algo o de alguien, a fin de adquirir eso que mejore nuestro propio mundo y el de los demás.

Tener fe es ver positivamente hacía adelante, no importa cuán incierto parezca el futuro o cuan doloroso el pasado. Quien tiene fe hace del hoy un fundamento del mañana y trata de vivirlo de tal manera que cuando sea parte de su pasado, pueda verlo como un grato recuerdo.

Tener fe es confiar, pero confiar no sólo en las cosas, sino en lo que es más importante… En las personas. Muchos confían en lo material, pero viven relaciones huecas con sus semejantes.

Cierto que siempre habrá gente que te lastime y traicione tu confianza, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser más cuidadoso con aquél en quien confías dos veces.
Tener fe es buscar lo imposible: sonreír cuando tus días se encuentran nublados y tus ojos se han secado de tanto llorar.

Tener fe es no dejar nunca de desnudar tus labios con una sonrisa, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes cuándo tu sonrisa puede dar luz y esperanza a la vida de alguien que se encuentre en peor situación que la tuya.

Tener fe es conducirse por los caminos de la vida de la forma en que un niño toma la mano de su padre. Es que dejemos nuestros problemas en manos de DIOS y nos arrojemos a sus brazos antes que al abismo de la desesperación. Fe es que descansemos en Él para que nos cargue, en vez de cargar nosotros nuestra propia colección de problemas.
Que en tu vida haya suficiente fe para afrontar las situaciones difíciles, junto con la necesaria humildad para aceptar lo que no sé pueda cambiar.

Gracias por estar aquí y compartir.

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